sábado, julio 15, 2006

Premiando el ridículo:

Una vez cada cuatro años una serie de negras fuerzas se conjuran para llenarnos de esperanza y luego hundirnos en cuartos de final (o antes), pero como lo tenemos asumido ¿qué se le va a hacer? Pedir que la gente se movilice la décima parte para ver la final del campeonato mundial de ajedrez es hacer demagogia barata y está muy visto.
Pero el caso es que hay algo este mundial que me chirria mucho. ¿Será que sólo pasan los equipos que juegan a defender el resultado? ¿Será que ver la final del mundial se afronta más como tarea que como posible placer? Puede, pero no. Lo que me chirría de verdad es Zinedine Zidane, de hecho, más concretamente, la FIFA. Uno de los mejores jugadores del mundo se comporta como un animal y no se les ocurre nada mejor que darle un premio, el balón de oro a mejor jugador del mundial. Bravo. Yo creo que la medalla al juego limpio, la profesionalidad y el saber estar tambien, pero ya que estamos, la medalla al mérito defensivo para Israel y EEUU, a la gestión a Ken Lay (a título póstumo) y algún otro galardón.
Tal vez Zidane sea bueno jugando al fútbol, pero es que es más que eso, es un icono, es una referencia para muchísimos más jóvenes de lo que pudiera parecer. Si se comporta como un burro y encima le das una zanahoria verás cómo fueron los orígenes del rugby.
Pero no seamos duros, el chico tiene excusa: le insultaron. Vaya. Pues qué quieres que te diga, pero un jugador por cuya ficha el Real Madrid pagó 11 500 millones de pesetas en su momento debería saber aguantar insultos liarse a cabezazos, sobre todo cuando le digan que con su dinero se erradicaban dos o tres pandemias de toda Africa a parte de dotar de agua corriente a todo el que la quiera.
Además, en Italia la Juve, el Lazio y la Fiorentina además de la sanción al Milan nos dan más muestras aún de que lo que juegan son deportistas sacrificados y que respetan el concepto del trabajo y no niñatos con demasiado dinero que jugando esconden un negocio que hace tiempo que dejó de tener que ver con el fútbol... Lo malo es que hay gente que aún se lo traga.
En fín, ¿pasará el fútbol de moda?

sábado, julio 08, 2006

Lujo y asco:

Probablemente el nombre de Ken Lay no le suene al ciudadano español medio. A mi, por la impresión que me causó lo que hizo, sí que me suena y he siguido las últimas noticias relativas a él con interés. Lay era el jefe de Enron, el responsable de la empresa y montó el mayor complot financiero de la historia, hundiendo la mayor empresa energética del mundo (no petrolera) y embolsándose tanto dinero que 100 000 familias se quedaron sin nada. Ni pension, ni paro, ni trabajo, ni dinero, nada. El muy cerdo (y sus secuaces) llevaban librándose del castigo desde 2001, pero ahora y contra todo pronóstico, había sido declarado culpable junto con su mano derecha y se enfrentaba a 45 años mínimo... Parecía que por fín teníamos algo de justicia, si bien yo hubiera preferido que le condenasen a la silla eléctrica y su dinero se usara para combatir ese 25 % de población por debajo del umbral de la pobreza que tiene EEUU... Pero el muy hijo de puta, va y se salva. ¿Cómo? Ha muerto. Bueno, eso han dicho... Conspiranoicos de todas las naciones se reunen para especular sobre quien está detrás de su misteriosa "muerte".
Me gustaría que fuera cierto, aunque le quitase ese toque de peli de espías, para que a todo aquel que se le pase por la cabeza robar a manos llenas se pare a pensar que el dinero no le va a dar la inmortalidad. Quizá la felicidad se deba buscar en otro sitio (mensaje patrocinado por Moralina Labs).
El caso es que leyendo el periódico tambien encontré la noticia de que Victoria Beckham se gastó 2200 euros en ir a Inglaterra a la peluquería y volver de nuevo a Alemania. Lo peor es que lo leí en un rato en el trabajo, en el que por dos meses me voy a sacar unos 1500 euros (finiquito incluido) y claro, comprenderéis que así comenzara a cagarme en Dios como lo hice.
“Ella estaba horrorizada cuando vio una fotos en las que parecía que tenía una calva”, ha dicho una fuente allegada en The Sun. “Quería tener el cabello arreglado antes del partido con Portugal”, matizó."
La Revolución Francesa tuvo que ocurrir por cosas muy parecidas... Y eso que yo vivo bien. Si me faltase la comida, no se cómo me pondría ante semejantes monstruosidades.
En fin, esperemos que Ken Lay haya muerto, que Victoria se quede bien calva y a poder ser, muera de un largo y doloroso cáncer y que todo aquel que tiene mil veces más dinero del que podrá gastarse jamás se de cuenta de lo que le rodea.
¿Habrá muerto realmente Lay? Se aceptan apuestas...

martes, julio 04, 2006

La Familia, fenómeno de masas:

Ha dado comienzo el V Encuentro Mundial de las Familias (Pabellón I de la Feria de Valencia, para los interesados). El acontecimiento parece marginal, pero nada más lejos, a la inauguración por parte del obispo Agustín García-Gasco fueron cientos, qué cientos, decenas de familias que pulularon por los stands, especialmente cargados de publicidad del congreso internacional teológico-pastoral sobre la familia al que acudirá el mismísimo Benedicto XVI. Y es que en la iglesia saben modernizarse, no sólo montan una feria para sus congresos, sino que además aprovechan las visitas de las estrellas del panorama mundial para aumentar la afluencia a sus eventos.

Y uno puede pensar: ¿congreso sobre la familia? ¿pero de qué gaitas habla (si, gaitas)?

La finalidad del asunto parece un tanto oscura, pero sólo hasta que uno recuerda el primer gran evento de la legislatura de Zapatero: las bodas entre homosexuales. Bingo. “Las legislaturas y la cultura laica imperante están desmontando pieza a pieza a la familia, y está desapareciendo la idea de que el matrimonio es un bien universal que funda la sociedad” nos cuenta un cardenal que asistió. Aparte del hecho de que no deje de parecerme curioso que los que montan un congreso sobre la familia son aquellos que jamás podrán formar una por los propios votos que han contraído (recordamos que no se considera familia la “unidad” que forman un monaguillo y su cura durante los tocamientos), está el hecho de que se divorcian el mismo número de parejas laicas que de parejas que pasaron por la vicaría para casarse. Sin embargo divorcios gays sólo ha habido uno (claro, no ha habido tiempo…)

Pero espera, ¿no se está celebrando por Chueca un desfile por el Orgullo Gay ahora? ¡Qué casualidad! ¿Será una contra-celebración? Esperamos que Benedicto nos lo diga.

De todos modos, parece poco comercial despreciar a un colectivo tan grande como el homosexual, que, además, posee una capacidad de amar (Nota: el amor es la base de la doctrina de Jesucristo, el profeta más importante de la Iglesia) bastante notable, y si no, véase el desfile de Chueca o simplemente la tele…

Pero, ya se sabe, quien antaño fue juez, no puede dejar de serlo. Deformación profesional. Como además coincide con la implantación del carnet por puntos (Dato curioso: un tío perdió 16 puntos de una vez, dio media vuelta en plena línea continua;3 pts; con el cinturón desabrochado; 3 pts; borracho; 6 pts; y sin permiso de conducir; 4 pts; que además no paró de insultar e intentar agredir a los policías durante todo el proceso…) Decía, que tomando ejemplo, podían imponer un carnet por puntos para formar una familia. Si no bautizas y educas a tu hijo en los correctos principios (los del momento) de la Iglesia pierdes 4 puntos, si mencionas el nombre de Dios en vano, 1 punto… ya sabéis. Así, quien se quede sin puntos, perderá la custodia, el chico pasará a control de la Iglesia y, si no es feo, descubrirá el porqué su nuevo “mentor” no necesita casarse con una mujer para vivir feliz. Puede que si el PP de Valencia dejase de gastarse 3 millones de euros en recibir a miembros de la Iglesia y los usara para el metro no morirían 37 miembros de familias en accidentes...

¡Oh, hereje inhumano!¡Diablo anticlerical que difamas e insultas por igual! Comenzarán a decir algunos. Bueno, conozco sólo a tres curas a los que respeto y que jamás deberían darse por aludidos. Ellos creen en Dios y predican lo que Jesús predicaba, en lo que atañe al comportamiento. Sólo les importa que la gente sea buena, se quiera y se comporte adecuadamente con el prójimo, además de que no opinan de política (al menos usando su condición de cura como argumento), se van a Nicaragua con la gente que de verdad tiene problemas y ayudan a hacer del mundo un lugar mejor. ¿Qué hacen ellos? Olvidan 20 siglos de doctrina católica. ¿Dios existe? ¿Importa? Creo que no. La Iglesia está tan alejada de las palabras y comportamiento de Jesús que dan ganas de vomitar. Cuando vea a Ratzinger lavando los pies a una prostituta borraré este post. Ojalá hubiera más curas, pero como los que yo conozco, por lo que a mi respecta, los otros me merecen el mismo respeto que el padre Apeles. La familia está donde dos personas la sientan, no en los diccionarios. ¿Podemos esperar que la Iglesia cambie alguna vez, a poder ser, a mejor?